- En el Día Internacional del Huemul, un estudio realizado en el Fundo Puchegüín, en Cochamó, reveló imágenes de un huemul macho desplazándose al menos seis kilómetros entre dos valles cordilleranos, y cuyo recorrido podría estar asociado a la búsqueda de una hembra.
- El hallazgo constituye la primera evidencia directa de que un mismo individuo utiliza distintos sectores de estas 133 mil hectáreas, y refuerza su importancia dentro de un corredor biológico de más de 1.6 millones de hectáreas que conecta ecosistemas protegidos en Chile y Argentina.

Cámaras trampa instaladas dentro de la futura área protegida Puchegüín, en Cochamó, registraron al mismo huemul macho (Hippocamelus bisulcus) en dos valles distintos, separados por cerca de seis kilómetros de terreno cordillerano. La investigación fue realizada entre enero y abril de 2026 en la cuenca del río Manso por Puelo Patagonia.
Actualmente, la ONG administra integralmente este predio —adquirido en diciembre de 2025 gracias al aporte de personas de Chile y el mundo— y lidera el proceso para convertirlo en un área protegida que resguarde de manera permanente sus valores naturales y culturales.

Desde la organización señalaron que comprender cómo se desplaza dentro de este lugar una especie en serio peligro de extinción, es fundamental para diseñar un área protegida que responda a sus necesidades reales y fortalezca la conectividad de un corredor biológico de 1.6 millones de hectáreas de ecosistemas protegidos que incluye a Puchegüín.
“Esta información nos permite priorizar sectores, orientar las decisiones de conservación y de uso público, y proteger procesos ecológicos esenciales para su supervivencia”, dijo Guillermo Sapaj, director de Conservación de Puelo Patagonia.

El huemul que reveló el corredor
A partir de 52 imágenes, los investigadores compararon marcas distintivas de los huemules en los registros, logrando identificar 11 individuos diferentes: ocho machos y tres hembras.
Entre ellos se encontraba el macho que permitió demostrar la conectividad entre ambos sectores. En su caso, la forma de las astas fue clave para reconocerlo: presentaba un pequeño cacho adicional en la parte superior del asta derecha, una característica única que permitió identificarlo en nueve registros obtenidos entre el 13 de enero y el 26 de febrero por cámaras ubicadas a una distancia de aproximadamente 5,97 a 6,24 kilómetros de forma lineal, pero como se trata de valles cordilleranos con pendientes abruptas, podría haber sido un recorrido aún más largo.

Además, el mismo macho fue registrado siguiendo a una hembra en tres de los cinco eventos en que se observaron parejas de huemules, un comportamiento asociado al período reproductivo de la especie. Este registro sugiere que el desplazamiento entre ambos valles podría haber estado vinculado a la búsqueda de una pareja.
“El registro demuestra que todavía existe una conexión funcional entre estos hábitats. Mantenerla es fundamental para que los huemules puedan desplazarse, encontrarse y reproducirse, reduciendo el aislamiento de esta subpoblación”, explicó Fernando Novoa, investigador de Vida Silvestre de Puelo Patagonia.


Un hallazgo clave para una especie en peligro de extinción
Aunque el registro entrega una señal alentadora, la situación del huemul continúa siendo crítica. Estos 11 ejemplares identificados durante el monitoreo no representan una estimación del tamaño total de esta subpoblación.
El huemul es un ciervo endémico de los Andes del sur de Chile y Argentina, que está clasificado como En Peligro de Extinción por la UICN. Se estima que quedan menos de 2.000 individuos distribuidos en poblaciones pequeñas, fragmentadas y vulnerables.

En Chile, la distribución del huemul está altamente fragmentada. Aunque la especie se extiende actualmente desde la Región de Ñuble hasta Magallanes, no lo hace de manera continua, sino a través de pequeñas subpoblaciones aisladas entre sí. Esta falta de conectividad dificulta el desplazamiento de individuos y el intercambio genético entre los distintos grupos.
“En ese contexto, Puchegüín adquiere un valor estratégico para la conservación de la especie, ya que está rodeado de áreas protegidas y forma parte de un corredor biológico de más de 1.6 millones de hectáreas que conecta ecosistemas protegidos entre Chile y Argentina, donde la conectividad entre hábitats aún se mantiene”, comentó Sapaj.
Este hallazgo representa un nuevo paso en una investigación de Puelo Patagonia que, desde 2019, ha ido respondiendo preguntas cada vez más específicas sobre el huemul en la región. Primero permitió confirmar a través de imágenes la presencia de la especie en la comuna de Cochamó; luego ampliar su rango de distribución norte en la patagonia chilena; y ahora, por primera vez, demostrar el desplazamiento de un mismo individuo entre distintos sectores de Puchegüín, avanzando desde confirmar su presencia hacia comprender cómo utiliza el paisaje.

Llegar a este resultado también requirió combinar herramientas científicas con el conocimiento de quienes habitan la cordillera. La ubicación de las cámaras fue definida a partir de imágenes satelitales, cartografía de vegetación, observaciones en terreno y antecedentes aportados por habitantes locales sobre los sectores con mayor probabilidad de presencia del huemul.
Desde Puelo Patagonia señalaron que el próximo desafío será sostener el monitoreo en el tiempo, ampliar la investigación hacia nuevas zonas, identificar las rutas que utiliza el huemul y fortalecer la colaboración con investigadores y comunidades a ambos lados de la cordillera, transformando ese conocimiento en nuevas acciones de conservación y así poder proteger a esta icónica y amenazada especie.
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