El proyecto asegurará la protección definitiva a través de dos figuras ‘legales’, que actuando en sinergia permiten lograr la conservación de los valores ambientales y culturales, y también la utilización de algunas zonas para el desarrollo de las comunidades:

Figura de protección alta: Se establecerá una categoría alta de protección (Categoría UICN II), en la porción de territorio que alberga ecosistemas frágiles como bosques primarios, cabeceras de cuenca y especies en peligro de extinción como el huemul y el alerce. Esta área comprende aproximadamente 106.000 hectáreas (237.221 acres).

Áreas de conservación de uso sostenible: Se establecerá un Área de Múltiples Usos (Ley chilena N° 21.600), para 20.000 hectáreas aproximadamente, identificando los lugares utilizados por la comunidad para abastecerse y desarrollar actividades como ganadería y turismo de naturaleza. La gestión eficiente de estos lugares es un factor esencial para el bienestar de la comunidad. Por ello se destina un área para realizar actividades económicas tradicionales, usos históricos, acceso al agua (consumo humano y generación a baja escala), turismo y mejora de condiciones de acceso, como por ejemplo, la restauración de senderos históricos; lo anterior sin poner en riesgo la naturaleza del lugar.