Un lugar de alto valor natural y cultural para Chile y el mundo.

Sus bosques, montañas, ríos, lagos y glaciares albergan ecosistemas únicos y especies amenazadas, formando parte de un corredor biológico de importancia internacional.

Pero también protege algo más: senderos históricos, actividades tradicionales, el acceso responsable a la naturaleza y la práctica de actividades al aire libre que han marcado la historia de Cochamó. Es un lugar donde la conservación busca resguardar tanto la biodiversidad como la relación de las personas con este lugar único.

Al estar rodeada por más de 1.630.000 hectáreas de áreas protegidas entre Chile y Argentina, con la protección permanente de Puchegüín se creará uno de los corredores biológicos más grandes de Latinoamérica, conectando hábitats fragmentados y permitiendo el libre movimiento de vida silvestre a través de ecosistemas protegidos.

La Patagonia cumple un rol esencial en la lucha contra el cambio climático, siendo el segundo sumidero de carbono del continente. Los extensos bosques, turberas y humedales de la Patagonia chilena almacenan aproximadamente el doble de carbono por hectárea que el Amazonas. Sólo Puchegüín alberga más de 58.000 hectáreas de bosque primario – en alarmante disminución en el mundo – y una extensa red hidrográfica, que trabajan para capturar y almacenar carbono.

El ecosistema de Puchegüín ofrece las condiciones perfectas para el desarrollo de una amplia diversidad de flora, fauna y funga. Sus bosques albergan numerosas especies endémicas y en peligro de extinción como el huemul, la vizcacha patagónica, la ranita de Darwin, y el monito del monte, uno de los pocos marsupiales en Sudamérica. A su vez los bosques de Cochamó incluyen cerca de 18.000 hectáreas de alerces – la especie más longeva del planeta -, que constituyen casi el 10% de la superficie de alerces de Chile.

Conoce qué protegemos conservando Puchegüín